Documento presentación del Nodo

2. Mapas y tramas parciales de nuestros derroteros militantes (hasta 2010)

1992. La sanción de la Ley Federal de Educación promueve en los niveles primario y secundario del sistema educativo una transformación acorde a la que se estaba llevando adelante en todos los niveles del sistema productivo. Durante este año, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA algunxs de los actuales integrantes del Nodo fundamos la revista Dialéktica, cuyo número inaugural se autodefinía (a) por la condición de estudiantes de sus editorxs, (b) por el propósito de revertir las relaciones dominantes de producción de discursos y (c) por afirmar la correlación entre filosofía y teoría social. Si el año 1989 había sido insignia de la crisis económica, de la crisis de la izquierda y de la crisis de la universidad, entonces no era casual que los dos primeros números de Dialéktica tuvieran ensayos de M. Foucault (inéditos en castellano) sobre la problemática «el sujeto y el poder»: la puesta en crisis de la forma académica de producción era correlativa a la puesta en crisis de la forma partidaria de organización. Producción económica y organización política se coextendían en el carácter económico-político de toda relación social. Por eso, al mismo tiempo, estudiantes de diversas carreras comenzamos a pensar formas de organización política distintas a los clásicos partidos a que estábamos acostumbradxs y en los que algunxs habíamos militado para intervenir críticamente en la especificidad universitaria. Ejemplo de esta exploración fue la Agrupación Naranja por el claustro de estudiantes de Filosofía, con boletines informativos y asambleas periódicas. A su vez, algunxs de nosotrxs apoyamos la lista Filosofía porvenir, por el claustro de graduados de Filosofía. Por aquel entonces, la obra de C. Castoriadis y las lecciones del Mayo Francés nos ofrecían un horizonte más amplio de desarrollo de la teoría y la práctica militantes.

1994. El número doble 3/4 de Dialéktica publica la nómina completa de lxs intelectuales que participaron en el Congreso Nacional de Filosofía de 1980, el discurso que Videla pronunció ante esxs intelectuales y algunas continuidades como, por ejemplo, que el Titular de Ética en ese entonces justificó «filosóficamente» las leyes de impunidad (disponible aquí). Las represalias de la Academia no se hacen esperar: tres miembros del comité editor son desplazados del Instituto de Filosofía, un doctorado es obstaculizado durante años, las amenazas se hacen cotidianas… Las repercusiones en el número siguiente levantan polvareda: Hebe de Bonafini, Tato Pavlosky, Enrique Oteiza, Rubén Dri, entre otrxs, opinan sobre el escándalo.

1995. La adecuación del sistema educativo a las exigencias del Capital mediante la Ley de Educación Superior desata el primer gran conflicto universitario de la década. La secuencia abierta empuja a la reflexión crítica sobre la función social de la universidad y, lo que resulta novedoso, sobre la organización interna de la universidad. Los debates cristalizan en dos posiciones: de una parte, quienes esgrimen la Reforma del ’18 como principio de defensa de la universidad pública y condición necesaria para resistir; de otra parte, quienes cuestionan la estructura de la universidad y su naturaleza de clase. Esta posición «antidefensista» estaba estrechamente ligada a ciertos espacios de autoformación teórica y de autoorganización práctica: la lista Ontológicamente revocable (1996) en la carrera de Filosofía—primera experiencia de consejismo llevado a la práctica en la UBA—, el seminario de Epistemología y métodos de la investigación social (1997) y la lista Autoorganizados de Antropo y de Arqueo (1997) en la carrera de Antropología ponían de relieve que nuevos modos de producción de conocimiento (seminarios y talleres de autoformación) eran correlativos a nuevas formas de representación política (delegadxs revocables con mandato de asambleas). En 1996, Dialéktica explora la «ofensiva del capital», la experiencia zapatista, la «crisis del sistema de representación», el concepto de «autonomía» (¡en Kant y Hegel!). En 1998, estudiantes de diversas carreras pidieron tomar clases magistrales sobre El Capital, de Karl Marx; algunos de nosotrxs respondimos a ese pedido impulsando la institución de un grupo de estudio público, abierto y con formato taller: así nacieron, en 1998, los grupos de lectura de El Capital. Nuestras investigaciones sobre la reconversión capitalista en la universidad se combinaban con el estudio de los textos de J. Holloway, M. Peña, el Subcomandante Marcos, entre otros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>