Ponencia: Pensando la metodología y la investigación en Ciencias Sociales. Rumbo a una propuesta curricular

5º Jornadas Jóvenes Investigadores

Instituto Gino Germani

 Ponencia:

Pensando la metodología y la investigación en Ciencias Sociales. Rumbo a una propuesta curricular

 Eje problemático 9: Teorías. Epistemologías. Metodologías.

Integrantes:

Taller Permanente de Metodología e Investigación*

Facultad de Ciencias Sociales (UBA)

Facultad de Filosofía y Letras  (UBA)

metodologiataller@yahoo.com.ar

 * El taller es un espacio de trabajo abierto y horizontal, que desde el año 2006 viene repensando la metodología y la investigación en ciencias sociales. Hasta el momento esta integrado por las siguientes personas: Diego Delnegro (Estudiante de Antropología UBA); Laura Pérez (Estudiante de Antropología UBA); Gimena Perret (Graduada de Antropología UBA); María Ines Carabajal (Estudiante de Antropología UBA); Bettina L. Fratta (Estudiante de Antropología UBA); Carolina Nicora (Estudiante de  Sociología UBA); Juan Manuel Solver (Graduado de Sociología UBA); Paula Formento (Graduada de Sociología UBA); Cecilia Aramendy (Graduada de Sociología UBA); Lucía Clessi (Estudiante de Sociología UBA).

“Decir la palabra azúcar, azúcar, azúcar, no endulza el café”

Cuadernos do Iterra. Año IV. N°9. Dezembro 2004 – Instituto de Educaçao Josué de Castro, Rio Grande do Sul.


 I. Presentación

 En septiembre de 2006 estudiantes y graduados de Antropología y Sociología comenzamos a reflexionar, en reuniones abiertas y horizontales, acerca  de las metodologías de investigación social, a partir de la disconformidad con la manera de abordar esta temática en nuestras propias carreras. Comenzamos lo que dimos en llamar “Taller Permanente de Metodología e Investigación Social”.

 Los que participamos del Taller intervenimos de una u otra forma en el proceso de reforma de plan de estudios de la carrera de antropología dela UBAque reverdeció durante el 2008; en la experiencia de la materia colectiva Epistemología y Métodos dela Investigación Socialtambién de la carrera de antropología; también habemos quienes participamos en espacios dentro de la carrera de Sociología, como la Revistade Intervención sociológica Eskalera Caracol y los recientemente sumados/as compañeros/as del Viejo Topo CU (Colectivo Universitario).

 Así, nuestras discusiones se nutrieron no sólo de los textos leídos, sino de experiencias y producciones paralelas.

 El trabajo realizado durante estos tres años hoy se ha, por decirlo así, “cristalizado” en una propuesta curricular: Seminario Derribando muros. Repensando la relación entre epistemología, metodología y práctica de investigación”, presentado recientemente para la carrera de Sociología.

 Con la intención de abrir el debate en torno a los temas de discusión que propone el presente eje problemático, quisiéramos compartir aquí algunas de las reflexiones teórico-metodológicas que sirvieron de sustento a dicha propuesta curricular.

 II. Punto de partida: malestar en la academia

 Particularmente, la carrera de Sociología esta organizada a partir de la división de la formación en dos etapas: materias obligatorias y optativas. Dentro de las obligatorias, las materias están dividas en tres ramas: teorías, metodologías e historias. Luego se comienza con las prácticas de investigación y con la especialización según los intereses de los estudiantes. Tal como está organizada la carrera de Sociología hoy, encontramos que la formación a través de las tres Metodologías no nos da las herramientas para contestar preguntas como las siguientes: ¿Qué entendemos por investigación? ¿Podemos concebir metodologías separadas de la epistemología? ¿Cómo revertir la común reducción de la metodología a métodos y técnicas? ¿Cómo se articulan teorías, metodologías y prácticas de investigación? ¿Cómo pensar la tensión entre la teoría y la práctica? ¿Para qué y para quiénes investigamos?

 Entendemos que las escuelas en que se inscriben las corrientes metodológicas a las que sólo fragmentariamente llegamos en nuestra formación, suponen una serie de elementos: un posicionamiento teórico epistemológico ligado a lo social, un momento histórico de elaboración, una concepción acerca de la verdad y el modo de validar el conocimiento, y una concepción del “sujeto investigador”, el “objeto de investigación” y su relación; supuestos que permanecen la mayoría de las veces en forma implícita. Si comprendemos las metodológicas como construcciones que parten de un modo de entender el mundo, es necesario entonces preguntarnos por todos esos supuestos. Si toda metodología propone métodos y técnicas a través de los cuales investigar, produciendo -bajo ciertos parámetros- conocimientos válidos, entonces estos métodos y técnicas suponen –en su variedad- diferentes concepciones de sujeto y de la sociedad que se quiere estudiar. En este sentido, toda metodología implica un posicionamiento político que se encuentra en la base de cómo se construye conocimiento. De este modo, queremos despojar a la metodología de cualquier intento de neutralidad, criticando fuertemente la visión positivista estudiada en la carrera y abriendo el abanico de posibilidades para la indagación en las ciencias sociales[1].

 III. Nuestro recorrido

Los primeros meses de trabajo conjunto fueron para nosotros una suerte de etapa exploratoria en la que comenzamos a discutir textos de metodología, métodos y técnicas de investigación tanto sociológicas como antropológicas.

 Logramos identificar algunos núcleos problemáticos que atravesaban muchos de los textos discutidos: a) el problema de la verdad y de la validez del conocimiento; b) las diferentes concepciones de sujeto y de sociedad implicadas en las diferentes metodologías utilizadas y c) la teoría social y el posicionamiento político que están en la base de la construcción del objeto de conocimiento.

Durante el 2007 planteamos la necesidad de estudiar y discutir estas problemáticas rastreándolas en las diferentes corrientes metodológicas del siglo XX. Llevamos adelante -no sin problemas- una dinámica de discusión que intentó pensar la teoría en relación con la práctica, leyendo textos teóricos e investigaciones específicas. Para ello hicimos un cuadro cronológico de las principales corrientes teórico-metodológicas en teoría social que nos permitió identificar ciertas tradiciones de pensamiento y nos dio herramientas para decidir sobre cuál de ellas profundizar. Comenzamos con lo que en líneas generales se conoce como “fenomenología”, para luego incursionar en textos sobre etnometodología y posteriormente en escritos de autores que, junto con su crítica a estas corrientes, muestran propuestas metodológicas alternativas. De la lectura de autores como Schutz, Berger y Luckman, Goffman, Garfinkel y posteriormente de algunos trabajos de Bourdieu en los que critica cierto empirismo ingenuo propio de la fenomenología, identificamos una discusión que atraviesa gran parte de las corrientes teórico-metodológicas: afirmar la prioridad ontológica de la estructura o del sujeto, esto es, la controversia subjetivismo/objetivismo. Controversia que observamos se actualiza especialmente después de la década del 50 y que puede identificarse en intentos de superación, como los de Bourdieu pero también en autores como Giddens o Menéndez, al plantear una perspectiva más de tipo “relacional”.

En el 2008 trabajamos en esta línea problemática, haciendo una revisión de lo que habíamos leído hasta el momento y reconfiguramos nuestro cuadro cronológico inicial en una suerte de mapeo general que intentaba mostrar no sólo lo cronológico sino las continuidades y rupturas entre autores / tradiciones / países / temporalidades, entre otras cosas.

 IV. Hacia una propuesta curricular

 A comienzos de este año comenzamos a darle forma a la idea de una propuesta curricular en el área de la metodología de las ciencias sociales. Esta iniciativa retoma una idea inicial del taller, la de que nadie nos dará las soluciones que requiere el problema de nuestra formación en investigación, ni mucho menos está el orden académico en posición de responder a las preguntas respecto de para qué y para quién investigamos.

Nuestra intención era que la propuesta curricular que termináramos armando pudiera, en alguna medida, reflejar el camino que habíamos realizado como taller. Por ello decidimos retomar algunos de los autores trabajados, cuyas tendencias nos permiten agruparlos, al menos, en tres corrientes: objetivismo, subjetivismo y relacional.

Al interior de cada corriente, consideramos pertinente analizar qué posibilidades y restricciones nos plantea a la hora de abordar una investigación. Para ello definimos una serie de ejes de análisis con los cuales trataremos de explorar cada corriente, a saber:

  • Cómo se entiende la relación sujeto/objeto.
  • Cuál es la teoría/concepción de sociedad que subyace a la formulación metodológica de investigación.
  • El problema de la verdad y de cómo se valida el conocimiento.
  • Asociado al punto anterior, problematización de las técnicas y de cuáles serían las consecuencias prácticas de la propuesta metodológica en cuestión.

Asimismo, intentaremos poner en diálogo a los autores que elegimos para analizar cada corriente, con el propósito de realizar una integración crítica de las mismas, en la posible formulación inicial de un problema de investigación. En esta instancia tendremos en cuenta además la presentación y socialización de experiencias de investigación ya en curso de modo tal de problematizar la relación –necesariamente compleja- entre las corrientes teórico-metodológicas y la práctica de investigación.

Con este recorrido a través de las corrientes, por el camino de los ejes problemáticos mencionados, y con su integración crítica en la formulación de un problema de investigación, buscamos ubicarnos en una perspectiva alternativa para la consideración de lecturas, algunas a las que accedemos en la cursada regular y otras que no. La perspectiva de la que hablamos consiste en poder construir colectivamente un mapa totalizador que nos permita ubicar discusiones y coincidencias entre las corrientes acerca de los ejes propuestos y que a la vez sea un insumo que aporte a la solidez teórica y a la reflexividad de nuestra investigación.

 El taller/propuesta curricular como lugar de intervención política

Con recorridos diversos para todos nosotros, antropólogos o sociólogos, el taller y la propuesta curricular producida son espacios de intervención política sobre los modos académicos de gestionar y practicar la investigación. Por ello lo que hacemos lo pensamos como una propuesta autoformativa, entendiendo estas iniciativas como instancias donde somos nosotros mismos quienes decidimos qué y cómo estudiamos, y como una crítica en acto no sólo a “cómo nos forman” (en nuestros respectivos ciclos de grado y en los espacios de investigación académica), sino y más fundamentalmente, para qué. Es una forma de hacer explícita la discusión en torno al sentido de nuestra práctica y nuestro propio rol en el proceso de formación, asumiéndonos como sujetos activos, capaces de crítica, creatividad y transformación.

Uno de los principios básicos que rigen nuestra experiencia se basa en la producción de conocimiento sin importar el claustro al cual pertenecemos. Esto significa que no acordamos con la jerarquización del conocimiento cristalizado en la estructura universitaria: la forma cátedra y los curriculums académicos. De esta forma se crea la ilusión de que aquella persona que “más sabe”, ya que su curriculum así lo asegura, es titular de una cátedra; luego lo sigue el adjunto y JTP bien cerquita; más allá los ayudantes y por último los estudiantes. Esta pirámide avala que sólo aquellos que están en el vértice superior estén capacitados para tomar las decisiones que moldean nuestra vida académica cotidiana, como ser: los contenidos, las dinámicas de trabajo, las formas de evaluación, las materias, el plan de estudio, la designación docente. Entendemos que la diferencia de saberes no implica una desigualdad política, lo que quiere decir que todos los que estamos implicados en la construcción del conocimiento podemos tomar decisiones sobre el para qué y el cómo del mismo.

Y así como los métodos de investigación no pueden ser tomados como meros instrumentos desgajados de una concepción del mundo, que laten como material aséptico y neutro,  la experiencia o dinámica propuesta en esta materia tampoco se inscribe como un mero arsenal didáctico o técnico-instrumental educativo a mejorar; es una forma que no se desprende de un contenido que cuestiona la institución de sentido que se entreteje con aquellas relaciones sociales que en el habitar cotidiano de las aulas y la universidad en general, reproduce la jerarquización de conocimiento como medida legítima de las distinciones.

 Bibliografía:

  • Ranciere, J., “Una aventura intelectual” y “La razón de los iguales” en El maestro ignorante, Buenos Aires, Buenos Aires, Editorial Tierra del Sur, 2006.
  • Radcliffe-Brown, A.R.,  El Método de la Antropología Social,. Madrid, Anagrama, 1975.
  • Durkheim, É., “¿Qué es un hecho social?” y  “Reglas relativas a la observación de los hechos sociales” en  Las reglas del Método Sociológico,  Buenos Aires, Ediciones. Libertador. 2003.
  • Babbie, E., “Diseño de la investigación” en Fundamentos de la investigación social, Mexico, International Thompson Editores, 2000.
  • Godelier, M., “Notas sobre los conceptos de estructura y contradicción”. En  Aproximación al estructuralismo,  Buenos Aires. Editorial Galerna, 1967
  • Althusser, L., Freud y Lacan, Buenos Aires, Ed. Nueva Visión, 2005
  • Schutz, A., “El sentido común y la interpretación científica de la acción humana” en  El problema de la realidad social, Buenos Aires, Amorrortu, 1995.
  • Berger, P. y Luckman, T., La construcción social de la realidad, Buenos Aires, Amorrortu, 2001.
  • Garfinkel, H., ¿Qué es la etnometodología? en Revista dela Academia, N° 2, Primavera 1996.
  • Isaac, J. y Erving G., “Dramas” en La microsociología, Madrid, Gedisa, 1999.
  • Bourdieu, P., El sentido práctico, Buenos Aires, Siglo XXI editores, 2007.
  • Giddens, A., “Action, structure, power” in Profiles and critiques in social theory,  Press Berkeley and Los Angeles, Univ. of California,1982.
  • Marx, K “El método de la economía política” en Introducción a la crítica de la economía política, México, Cuadernos de Pasado y presente Nº 1, 1987.
  • Menendez, E., “El punto de vista del actor: homogeneidad, diferencia e historicidad” en La parte negada de la cultura, Barcelona, Ed. Bellaterra, 2002.
  • Marx, K., “Epílogo a la 2ª edición” en  El Capital, Buenos Aires, Siglo XXI editores, 2004.

[1] Estos mismos problemas pueden plantearse en relación a cualquier disciplina. Es por eso que apostamos a la construcción de conocimiento transdisciplinario.



 

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