Antropo 2011, más apuntes sobre y para la reforma

Antropo 2011, más apuntes sobre y para la reforma.

Quienes escribimos este documento, estudiantes y graduadxs, hemos participado en mayor o menor medida en los diferentes momentos que se sucedieron en torno a la reforma del plan de estudios de la carrera de Antropología, a lo largo de más de una década. Algunxs participamos de la escritura de Fábrica de Ideas: la producción de conocimiento en la academia, documento que ensayó una reflexión sobre las jornadas realizadas en 2008. Algunxs otrxs también nos hemos dado cita en la Comisión de plan de estudios de la Asamblea de Antropo, y tomamos parte de la escritura del Boletín Informativo de abril de 2011. Queremos hacer una breve reflexión sobre el recorrido que se viene realizando en torno a la reforma y en vista a las próximas jornadas interclaustro que verán la luz en el curso del cuatrimestre.

En el curso de esta última etapa de reforma se está desenvolviendo un proceso en el que lxs estudiantes sostuvimos con continuidad un trabajo abierto, horizontal y colectivo, generando espacios de discusión y de consenso que han derivado en diferentes instancias interclaustro. Frente a experiencias vividas años atrás, podemos afirmar que este logro supera situaciones previas en las que el diálogo y el consenso no aparecían como un escenario posible, obturándose cualquier avance en repensar un plan que en el año 1984 fue propuesto como provisorio.

Otro aspecto que resaltamos es la experiencia que aparece como producto de la discusión en sí misma. ¿Qué queremos decir con esto? Que el hecho de que lxs estudiantes pensemos juntxs, escribamos juntxs, imaginemos y proyectemos modos alternativos de lo existente implica, ni más ni menos, una experiencia de producción colectiva de conocimiento, la puesta en marcha de una mirada totalizadora y la necesidad de ver más allá de los fragmentos y compartimentos, en pos de un plan verdaderamente integral, que no solamente contemple una articulación de contenidos y vacancias, sino que además permita alterar la vida misma de la academia tal y como se desenvuelve en nuestra carrera, tanto en las aulas como fuera de las ellas1. En resumen, la producción colectiva de conocimiento que, tal como es vivida en nuestra formación, aparece desdibujada, opacada o, directamente, negada, en estas instancias de discusión se torna en práctica tangible, concreta y estimulante.

Otro elemento que consideramos central y que sostiene años de práctica en nuestra carrera es la continuidad del trabajo en espacios asamblearios. A lo largo de este proceso y desde la asamblea, siempre hemos construido mandatos consensuados colectivamente, pensando desde nuestras diferencias pero sin subsumirlas.

Asimismo, y por último, queremos rescatar el trabajo en torno a la integralidad de los contenidos como una cuestión eminentemente política que hace a nuestra formación antropológica integral, alejando cualquier pretensión particularizante y sectorizante de formar meros técnicos especialistas, ya sea en arqueología o antropología social.

Problemas pendientes

No obstante lo anterior, queremos marcar algunas cuestiones que creemos deben formar parte de un futuro balance, por un lado, y, por otro, deben ser retomadas sin demora, de cara a las próximas jornadas.

Si bien, tal como lo mencionamos al principio, saludamos el diálogo interclaustros, entendemos que el mantener las lógicas claustrales sin cuestionamiento alguno -al decir antroplógico: naturalizándolas- corremos el riesgo de olvidar lo que en la Fundamentación de la Propuesta estudiantil de 2009 hemos llamado Trasformación de la carrera que tenemos, que avance más allá del mero cambio de contenidos; Premisa general sieteEsta premisa general plantea la necesidad de transformar las relaciones sociales que se reproducen día a día en las aulas entre estudiantes, graduadxs y profesorxs, cuestión en la que, por el momento, no se ha profundizado. Nuestro objetivo es hacer hincapié en la misma, sin desconocer que más allá de nuestros deseos de transformación radical de las relaciones sociales del orden académico, las condiciones de reproducción de la vida de cientos de docentes, se encuentran determinadas por el orden social, del cual nuestra formación como antropólogxs es una parte más. Pero no por ello debemos asumir que lo existente sea nuestro único horizonte. Citemos simplemente el texto de la premisa respecto del tipo de alteración que tienda hacia una transformación radical de nuestros recorridos de formación como científicxs sociales:

«Entendemos que esa alteración debe darse en el carácter que adquiere la producción de conocimiento actualmente en los ámbitos académicos, traducida en relaciones de poder al interior de facultades, departamentos y cátedras, reproducidos luego en la relación docente-estudiante dentro del aula. En este sentido, sostenemos que es inescindible de la discusión sobre las implicancias políticas y prácticas de la producción de conocimiento en la universidad pública, la forma en que la universidad produce. Esto es, un orden académico cuyas relaciones son solidarias a las jerarquías y roles sociales, tanto al interior del aula (docentes productores y alumnos consumidores), en las cátedras piramidales, como en los órganos de gobierno, donde la atribución de la potestad para tomar decisiones se da en función de un criterio de voto calificado y antidemocrático».

A partir de recordar nuestros puntos de partida en este proceso es que creemos necesario reinstalar de modo firme las discusiones sobre la forma que adquirirá la implementación del nuevo plan en el futuro. Entendemos que en este debate se manifestará la dificultad de superar los intereses corporativos y profesionales que son parte de las condiciones de reproducción académica, pero sostenemos que soslayar este problema conlleva el acto de no advertir que estos mismos intereses se vienen colando y se encuentran implícitos en las discusiones teórico-académicas que se han sostenido hasta ahora al interior de los claustros, en instancias interclaustros generales y en instancias interclaustros de orientación.

En otro párrafo de la premisa se sostiene que también forma parte de una transformación radical de nuestra carrera el cuestionar y repensar las modalidades de evaluación vigentes. Allí se manifiesta que«consideramos a las instancias de evaluación como instancias de reflexión y de producción de conocimiento», se afirma que bajo las modalidades actuales queda «sin ejercitarse el pensamiento reflexivo, detenido, crítico y creativo para el cual todo individuo precisa un considerable tiempo de discusión y socialización. Instancia de reflexión y de producción que sería además más enriquecedora y parecida a la que deberemos desempeñar como profesionales en el área de la investigación social».

Por último, se invoca la forma en la que deseamos que sea nuestra participación en la producción de conocimiento:

«Asimismo, los estudiantes queremos tener un lugar activo dentro del proceso de evaluación, no sólo al momento de producir trabajos escritos, sino también al evaluarlos: es decir, hacer una reflexión crítica sobre lo producido, por cada unx, solx o en grupo y por lxs compañeros. Es decir poner en práctica la auto y la heteroevaluación de los procesos de aprendizaje, evitando quedar supeditados a la mirada de un docente. Consideramos que la mejor manera de socializar el conocimiento y potenciar la creatividad, es haciéndolo durante la cursada de la misma carrera. Y es por esto también que, paralelamente, proponemos la efectivización de mecanismos que permitan la incorporación de evaluaciones y sugerencias de los estudiantes que transitaron la materia para mejorar siguientes cursadas».

Queremos recordar que existen otros modos de producir conocimiento que vienen desplegándose a lo largo de estos años en nuestra carrera y en nuestra facultad: materias y seminarios colectivos, talleres de autoformación, publicaciones independientes y publicaciones llevadas a cabo por estudiantes, graduadxs y docentes, espacios todos de experimentación en los que se ensayan tendencias de formas alternativas de producción de conocimiento, sin distinción de claustros, se encuentren o no institucionalizados.

Socializamos nuestra reflexión porque creemos necesario introducir de modo urgente las preguntas que dieron lugar a pensar que una reforma del plan no sólo es un cambio de contenidosE invitamos a retomar estas reflexiones en las instancias que nos seguirán reuniendo.

Antropólogas en el Nodo – Colectivo de Coorganización Militante.

29/05/2011.

 

1 Esto se refleja en el punto 7 dela Fundamentacióndela Propuestade estudiantes, que fue presentada en las jornadas de 2009 que adjuntamos

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