Convocatoria pública y abierta Seminario colectivo «Borges problemático»

El interés en la obra de Borges y las inquietudes que nos despierta nos movilizan a construir un espacio común dentro de la institución de la que somos parte. Somos estudiantes de distintas carreras que preferimos abrir la discusión dentro de la facultad. Las diferentes experiencias se cruzan en este espacio, convirtiendo la producción de conocimiento en un proceso multilateral y dinámico. Estamos trabajando en el proyecto del Seminario Colectivo Curricular Interdisciplinario Borges Problemático. Este título tan pomposo merece ser explicado.

¿Por qué «Seminario colectivo»?

 Creemos que la producción de conocimiento excede la relación –preeminente en nuestra facultad– entre un profesor poseedor del saber y un alumno desposeído. Sostenemos que si bien las diferencias de experiencias y trayectorias pueden producir una jerarquía en relación al saber, esta relación no tiene por qué traducirse en una jerarquía en relación a la toma de decisiones. O, con otras palabras: pensamos que una diferencia enciclopédica no debería implicar una desigualdad política. Buscamos que todas las voces tengan fuerza a la hora de discutir y que la toma de decisiones se dé en el marco de la mayor horizontalidad posible.

 En tanto estudiantes, somos actores sociales que queremos participar en el proceso de construcción de nuestras carreras y de nuestra facultad. Queremos decidir las condiciones en las que estudiamos, el cómo y el qué de nuestra formación. Sin embargo, las condiciones actuales de producción de conocimiento nos dificultan hacerlo: no estamos habituados a hacernos cargo de ellas sino a acatarlas.

 Además, creemos que la lectura ensimismada obtura el intercambio y conduce a una pobre repetición de lo mismo, en muchos casos. El trabajo colectivo habilita la multiplicidad de voces en mayor medida que la formación individual. El aporte de interrogantes, de lecturas y de propuestas de cada integrante del colectivo evita los anquilosamientos frente a los textos. Trabajar en grupo supone ir contra la ley de supervivencia del más apto, pero implica a su vez que el aporte de cada integrante se realice con la conciencia de que su compromiso es indispensable para la vida del grupo.

 Esta forma de trabajo que nos proponemos adoptar no es una inspiración inédita o un descubrimiento original sino que tiene junto a sí una constelación de otras experiencias. Los seminarios colectivos «Subjetividad política, verdad científica…» (2003), «Conocimiento, verdad y poder»  (2006), y «Filosofía, Historia y Comunidad…» (2007) vienen trazando un derrotero donde la construcción colectiva del conocimiento se muestra como una experiencia posible y siempre deseable, con una forma de trabajo que no cesa de transformar la lógica académica a partir de sus prácticas mismas. Actualmente, el seminario colectivo «Conocimiento, verdad y poder» ha profundizado su experiencia más allá de su cursada, convirtiéndose en la materia curricular «Epistemología de las ciencias sociales», de reciente aprobación en la carrera de Antropología, y que será desarrollada el segundo cuatrimestre de este año, sin división de cargos a su interior, y sin otra forma de trabajo que la que han venido adoptando todas estas experiencias que comentamos.

¿Por qué «Curricular»?

Nos parece importante que este tipo de experiencias puedan ser acreditadas, ya que posibilitan otra forma de estar en la institución y de activar las posibilidades de renovación y cambio. Entendemos que una instancia fundamental para la transformación profunda de la academia es la intervención en sus mecanismos de reconocimiento y valoración de saberes. Al pretender la curricularidad y acreditación de esto que hacemos, conspiramos para ampliar el horizonte del canon que nos dice qué es legítimo y qué no.

 Además, incluir este tipo de prácticas en el espacio institucional (y no solamente relegarlas a charlas de pasillo o recluirlas en un grupo de estudio), invitando así a participar a la mayor cantidad de gente posible, nos permite masificar la experiencia y ampliar nuestra potencia de acción y reflexión.

¿Por qué «Interdisciplinario»?

Valoramos la confluencia de trayectorias diferentes, la puesta en común de experiencias previas y la construcción de un espacio colectivo de trabajo. Preferimos abandonar la labor atomizada porque creemos que los problemas que se nos plantean no pertenecen exclusivamente a un área de estudios determinada. Evitamos que la búsqueda de acuerdos se reduzca a homogeneizar miradas y pensamientos. No queremos leer con los anteojos de una carrera o de una disciplina particular. Se trata de construir nuevas perspectivas conjuntas que no sean la mera sumatoria de las perspectivas disciplinarias dadas.

¿Por qué «Borges problemático»?

Porque Borges nos gusta. La lectura de su obra nos invita a pensar, nos altera, nos provoca problemas que, como tales, no podemos solucionar, pero constituyen un desafío al que nos atrevemos a hacer frente.

Porque profundiza nuestra idea de interdisciplinariedad. Desde la indecidibilidad del género de sus escritos hasta el contenido de sus publicaciones, Borges instala un horizonte donde ya no se puede distinguir del todo el límite entre lo literario, lo filosófico, lo político, lo psicológico, lo antropológico, etc. Borges mismo escribe desde una perspectiva problemática que empalma bien con el espíritu de los seminarios colectivos: concentrar nuestra atención en problemas más que en autores, tabicados por la usual división en disciplinas del saber actual.

Por otra parte, nuestras lecturas abonan la idea de que Borges se inscribe en forma díscola en una tradición literaria que produce conocimiento alrededor del concepto de Estado (digamos, el pensamiento nacional), ya que produce conocimiento sin pasar necesariamente por aquél concepto, merced una serie de desplazamientos. Dicha inscripción a-Estatal o incluso anti-Estatal es una operación eminentemente política: constituir o tejer otra tradición produce efectos políticos palpables. No es casual, entonces, que Borges ponga el acento en la figura del lector y no en el texto, pues lo que para nosotros importa –y aquí ya no nos interesa tanto qué es lo que le importa a Borges– es pensar los efectos que la lectura produce en el lector colectivo, que es también la memoria colectiva, es decir, la tradición, es decir, la actualidad.

¿En qué momento estamos?

Desde noviembre del año pasado nos venimos reuniendo cada veinte días aproximadamente, en las aulas de Puán 480. Apartir de la lectura atenta de un corpus heterogéneo de la obra de Borges –basado en sus cuentos, ensayos, poemas, entrevistas y textos marginales– venimos configurando un mapa de problemas que constituyen el embrión del programa curricular del seminario. La propuesta definitiva será presentada para su aprobación a fines de septiembre de este año, a fin de que sea cursado en el primer cuatrimestre de 2009.

 

Convocamos a todos los interesados, sin distinción de claustro ni de disciplina, a participar en esta experiencia colectiva de producción de saber.

 

 

Martes 3 de junio, de 19 a 21 horas,

sala de profesores (2do. piso),

Facultad de Filosofía y Letras.

UBA (Puán 480)

Para contactarse y obtener más información, escribir a:

                                                                                                   borges.problematico@gmail.com

 O preguntar en la mesa que está en el hall del primer piso, al lado de la escalera central, de lunes a viernes, de 19 a 21 horas.

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