Para que en Historia decidamos entre todos. MQN

                                                                                                                                         31/3/2005

Compañeros/as, Invitamos a todos /as a la Asamblea Generalde Historia a realizarse el martes 5 de abril a partir de las 19 hs. en el aula 108.
Proponemos que en dicha Asamblea empecemos a debatir colectivamente y sin distinción de claustros los posibles consensos para determinar los ejes principales de lo que opinemos que haya que transformar -y que pueda ser efectivamente transformable- en nuestra carrera, sin que ello signifique definir en dicha Asamblea ni Programas fijos ni Nombres a llevarlos a cabo, sino hacer el intento de construir políticamente desde una perspectiva de izquierda sin repetir mimética y peligrosamente las formas burguesas de ’representación’ y de ‘metodologías de decisión’, formas que han demostrado ya sus magros logros para una concepción emancipatoria de la subjetividad humana. A continuación, socializamos algunos puntos que pondremos a consideración de la Asamblea para su discusión.

Para que en Historia decidamos entre todos

Hace unas semanas empezó a hacerse pública una situación compleja en lo que respecta al gobierno de la carrera en la Junta Departamental de Historia, luego de las elecciones del año pasado. Los diez votos de la Junta quedaron divididos en cinco -mayoría de profesores y de graduados- que apoyarían al profesor Cattaruza como Director del Departamento. Los otros cinco votos -minoría de profesores, minoría de graduados y mayoría y minoría de estudiantes- corresponden a quienes, si bien se oponen a que la Junta vuelva a ser dirigida por los “modernos”, no están de acuerdo ni en cómo elegir al nuevo director ni en quien debería ser a partir de ciertas diferencias de cómo hacer las cosas y para qué. Frente a esta situación, un grupo de graduados y estudiantes nos empezamos a reunir desde fines de enero para debatir la situación. Lo hicimos más allá de las supuestas divisiones de claustros que no reconocemos como sustanciales en nuestros ámbitos de discusión político académica. Durante ese proceso de discusión, nos empezamos a juntar con compañeros de otras agrupaciones para ver cómo resolver la situación planteada. Decidimos convocar a reuniones abiertas para discutir con todos los compañeros de la Carrera. La primera fue el martes 15 de marzo, la segunda el miércoles 30 de marzo. También nos pusimos de acuerdo en convocar a una asamblea general para cuando empezaran las clases, conscientes de que es necesario que el problema sea tomado en sus manos por todos los que trabajamos y/o estudiamos en la Carrera de Historia. Pero, creemos que no debemos repetir las experiencias que en los años anteriores nos llevaron a procesos que no impulsaron cambios objetivos ni subjetivos sustanciales. Entendemos que la asamblea es una instancia más en el proceso de discusión y de toma de decisiones colectivas. No sirve si se transforma en una instancia “formal” donde se convoca a votar -plesbicitar- las consignas, proyectos o candidatos que ya fueron arreglados sin la participación del conjunto de la comunidad de la carrera. En este sentido planteamos que deberíamos evitar volver a transitar por ese camino que ya nos mostró sus limitaciones en los años anteriores. Ni votar consignas vacías y/o imposibles de llevar adelante ni empezar discutiendo los nombres de los candidatos.

Al mismo tiempo, estamos construyendo un foro permanente de discusión sobre los problemas de la carrera. En estas reuniones participan estudiantes, graduados “puros” y docentes de distintas agrupaciones y grupos de la carrera manteniendo cada uno su autonomía. Nos propusimos establecer un espacio abierto para trabajar sobre los problemas de la carrera. En este ámbito, empezamos a establecer algunos lineamientos generales sobre las transformaciones que pretendemos para la carrera.
Tenemos que tener en cuenta tanto la deseabilidad como la factibilidad de los cambios que proponemos. Esto es necesario, frente a la tendencia a vaciar de contenido real las consignas. Por eso entendemos que todo lo que se propone debe tener vinculación real con las necesidades de la carrera y debe explicarse cómo se llevará adelante. En segundo lugar, entendemos que todos los cambios deben tender a ser debatidos y resueltos en asambleas u otras instancias de participación abierta y colectiva.
Además, en nuestro proceso de discusión sobre la salida de la actual situación compleja respecto del gobierno de la carrera debemos establecer una relación clara aunque en tensión entre “respeto” y “violación” de la normativa vigente. Si participamos en la instancia de la Junta -aunque supeditándola a la discusión y decisiones colectivas- debemos respetar las normas que rigen ese ámbito o más bien hacer converger lo mejor posible lo
decidido en asambleas y lo que puede ser aceptado en juntas y consejo directivo.
Por otra parte, creemos que es necesario rechazar la pura negatividad y el revanchismo. No construimos una Historia contra nadie. Es preciso la superación de las perspectivas vigentes, no su eliminación.
En el proceso de discusión, no vamos a anteponer los nombres a los principios anteriores. Que quede muy claro: quienes nos embarcamos en este proceso no buscamos trabajo ni posiciones de influencia.
Por último, entendemos que en el proceso de discusión asamblearia no deben forzarse las votaciones. No estamos obligados a votar, podemos y debemos trabajar por consenso.

Estos son algunos de los ejes sobre los que estamos discutiendo.

Primera asamblea general de Historia: martes 5 de abril, 19 hs.

Más que un nombre

Buenos Aires, 31 de marzo de 2005

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>