Algunas ideas sobre lo que pasa en Historia. MQN

                           7/4/2005

El proceso que comenzó hace unos meses, a partir de la imposibilidad, al menos por el momento, de elegir un Director de Departamento en la Junta de Historia que cuente con la cantidad de votos necesarios en la misma para ser elevado al Consejo Directivo, permitió que se abra el debate sobre una importante cantidad de temas pendientes a resolver.

Como contamos en un anterior escrito, este proceso se viene desarrollando a través de reuniones abiertas, de un Foro de Discusión Permanente sobre los problemas de nuestra carrera, y de una primera Asamblea General que se desarrolló el día 5 de abril.

¿Quién nos corre?

En dicha Asamblea, se decidió no cerrar el debate por la urgencia de elegir un Director frente al candidato “romerista”, el profesor Cattaruzza. Aún sabiendo que la presión institucional es mucha porque este proceso se cierre, y aún con presiones en la propia Asamblea para que se elija al candidato a Director que estuviese más a mano, la gran mayoría de los allí presentes elegimos el camino más largo, y probablemente el más difícil. Allí decidimos darnos tiempos prudenciales para construir una fuerza tal capaz de cambiar el conjunto de la carrera, en donde se discuta desde el plan de estudio, hasta las formas de
gobierno y los problemas presupuestarios, que incluyen las becas de estudio, la financiación a la investigación, los salarios docentes, etc.

Ese proceso implica la discusión en cada comisión de prácticos, para que el conjunto de la comunidad educativa de nuestra carrera esté informado de la situación, y pueda participar así con sus ideas y opiniones. Es una gran oportunidad para convertirnos en verdaderos protagonistas de nuestra carrera. Por ello mismo, debemos darnos los tiempos necesarios para que todos podamos participar, sin que el apuro de nadie nos imponga nombres ni programas que no hayan sido construidos colectivamente, con el aporte del conjunto de estudiantes, graduados y docentes.

En este camino, algunos podrán aportar más experiencia que otros. Eso es inevitable, y es la única manera que tenemos de aprender de la experiencia de todos. Por eso es importantísimo que quienes tengan años de experiencia en la discusión y construcción de propuestas alternativas a las existentes en todos los planos, las pongan a disposición del conjunto, para que todos las podamos conocer y opinar al respecto. Y por supuesto, lo más importante, que todos podamos aportar en dicha construcción. Para ello, es necesario el tiempo para analizar las ideas de todos, el tiempo para discutirlas, y el tiempo para intentar construir partiendo desde los puntos comunes, desde los acuerdos.

Por otra parte, antes de elegir Director, debemos decidir qué queremos que haga. Si el Director será impulsado con la fuerza de asambleas masivas, discusiones en los cursos y en comisiones y grupos de trabajo abiertos, esa fuerza solo respaldará a quien considere más idóneo para conducir el Departamento, mientras ella misma, la fuerza del conjunto, realiza las transformaciones necesarias y deseadas.

A su vez, son de tal profundidad las transformaciones necesarias, que nadie querría conducir el Departamento sin la fuerza que lo respalde para realizarlas, porque le será imposible avanzar con los cambios frente a quienes quieren conservar el status quo para preservar sus feudos, y mucho menos sin el consentimiento de las grandes mayorías. Por esta razón, sería extraño que alguien pida el aval de las mayorías en la inmediatez para ser elegido Director, sin que esas mayorías hayan construido colectivamente un programa, es decir, sin que aún hayan dicho qué hacer, quienes y cómo.

Entre todos, todo.

Es este arduo camino el que estamos recorriendo. Requiere paciencia, compromiso, y serenidad para reflexionar sobre cada paso que damos. En lo inmediato, la palabra está en los cursos. En cada práctico, debemos intentar avanzar con la discusión de qué queremos, cómo hacerlo, quienes y para qué. Es fundamental que todos opinemos, sin miedos a equivocarnos, a discutir, a intercambiar a ideas, a que nadie nos levante el dedito hablándonos desde las alturas. Debemos entre todos combatir esa actitud, para garantizar que estos cambios sean realmente obra de todos. Que nadie se quede sin opinar, porque son necesarias las ideas de todos.

Y es necesario, por supuesto, el compromiso de todos también. Por eso es importante, ante cada cosa que queramos hacer, que discutamos cómo la vamos a hacer, prestando principal atención a la factibilidad, para que la energía que aportemos no se pierda sin lograr lo que nos propongamos.

Al mismo tiempo, ya tenemos dos fechas de encuentro en la que seguiremos construyendo en el andar. La primera de ellas, es el próximo miércoles 13, a las 21 hs., donde comenzarán a funcionar la Comisión de Docentes Ad Honorem, y la Comisión de Discusión sobre Plan de Estudios, más aquellas comisiones que en dicho momento veamos como necesarias y para las que nos den las fuerzas allí reunidas.

La segunda fecha, es el jueves 14, a las 19 hs., en el aula 108. Allí, volveremos a realizar una Asamblea General, la segunda de este año, en el que intentaremos entre estudiantes, graduados y docentes sintetizar todo lo discutido en estos días, y decidir cómo seguimos andando.

 

Más que un nombre
7 de abril de 2005

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>