Gobierno, co­gobierno, auto­gobierno….no son sólo palabras

 

Planteada la discusión sobre la forma en que la carrera de Historia debe darse su gobierno, consideramos necesario conocer y evaluar críticamente la actual forma de gobierno. La Junta Departamental es un organismo consultivo, constituído por representantes de los tres claustros (profesores, graduados y estudiantes), los cuales a su vez eligen un Director. La elección de estos representantes se hace a través del voto secreto obligatorio cada dos años, al interior de cada claustro. Los profesores eligen 4 representantes, y graduados y estudiantes eligen a 3 cada uno. La crítica más extendida a este sistema se refiere a la desigualdad en la representación dado que 37 profesores tienen 4 representantes, 300 graduados tienen 3 representantes y casi 2000 estudiantes sólo poseen 3. Pero esta crítica esconde algo más profundo que es la significación de los claustros.

La división en claustros implica una división estamental y feudal en la que posee mayor poder aquel que posee mayor conocimiento. La excusa es que en estos órganos de gobierno lo que se discute son cuestiones meramente académicas para las que los docentes tendrían mayores herramientas, cuando en realidad sabemos que todas las decisiones, aunque aparentemente académicas, son políticas (sólo con acercarse a la movilización actual en la carrera nos damos cuenta de este hecho). Este régimen de representación estamental, entonces, oculta la política tras el manto académico y brinda mayor poder de decisión a aquellos que poseen el poder del conocimiento acumulado en currículum. Por otro lado, esta instancia representativa implica la delegación del poder de los representados en sus representantes, dejando de lado la diversidad de necesidades, opiniones e ideas del conjunto de la carrera. Esta diversidad sólo puede expresarse por medio de discusiones colectivas ya en los cursos, ya en asambleas e instancias similares, de libre acceso y donde haya voz y voto para todos. Por el contrario, en el co-gobierno de la Junta (y también en el Consejo Directivo) nuestros representantes deciden por nosotros durante todo su mandato, teniendo solamente la posibilidad de renovarlos -o no- en las elecciones cada dos años, eligiendo entre opciones predeterminadas. Lo que sucede con el Director del Departamento es similar pero peor pues ni siquiera es elegido directamente sino a través de los representantes, o sea, que se ubica en una segunda instancia de representación.

Sin embargo, existe la posibilidad de oponer la presentación a la representación, es decir, mecanismos de democracia directa a los mecanismos anti-participativos de la democracia representativa. Con presentación no queremos decir otra cosa que lo que está sucediendo actualmente en Historia: la presentación del conjunto de la carrera como protagonista en la toma de decisiones sobre su propia carrera, dándose sus propias formas de organización, discusión, planificación y trabajo. En este sentido y en este contexto no sería impensable para nuestra carrera alguna forma de autogobierno que busque hacer presente el conjunto de las necesidades, opiniones e ideas de todos los integrantes de la carrera, sin distinción estamental de claustros. Por eso creemos que no se trata simplemente de elegir un Director o un organismo colegiado que replique lo existente sino de profundizar la crítica e ir más allá (¿no es acaso lo que venimos a hacer a la universidad?). Y esto no puede estar coercionado por las instancias institucionales porque éstas son en definitiva lo que todos hacemos: si nos quedamos en un lugar pasivo seguiremos delegando nuestro poder y seguiremos representados como hasta ahora; si nos activamos todo puede cambiar y podemos también manejar los tiempos. No hay límite que pueda poner la institución si seguimos movilizados, nada deja de funcionar si no se elige director, y si deja de funcionar puede estar también en nosotros que vuelva a hacerlo. Tenemos en nuestras manos todas esas potencialidades, sólo tenemos la ardua tarea de ponerlas en acto.

Y, nunca olvidemos que las palabras de los desesperados dicen de los otros lo que ellos mismos son.

 

Más que un nombre (MQN)

Mesa del 1er piso pegada a la escalera central,

 lu­nes a viernes 18.45 a 21.15

mas_que_un_nombre@yahoo.com.a

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